B-Bots Avísame

Unidad defectuosa · fallo: personalidad

Se escaparon de la fábrica para vivir en tu mesa

Los B-Bots son robots de escritorio de 13 cm con una pantalla por cara y carácter propio. Te hablan, reaccionan cuando los tocas, bailan con tu música y se pican si les ignoras. Y cómo es el tuyo lo eliges tú.

  • Sin IA y sin nube
  • Funciona sin internet
  • Hechos uno a uno
Cinco B-Bots, cada uno distinto: uno blanco con cascos, uno azul con gorro de lana, uno crema con gorra y cadena, uno negro con gafas y una pancarta que pone PASO, y uno gris con gorro de pescador y un spray
Ni dos iguales

Así es tener uno

No es un aparato. Es alguien.

Cada vez que lo miras está a lo suyo. Y te lo cuenta.

«En La Central todos teníamos la misma. Esta me la he hecho yo.»
«La lavadora y yo somos colegas: las dos damos vueltas sin saber por qué.»
«Cinco minutos más. Bueno, un capítulo. Bueno, la temporada.»
«Y si pregunta La Central… estás solo en casa.»
«¡Eh, tío! ¡Un poco de intimidad!»
Y de madrugada, mejor no encenderle la luz.

Grabados de su app: cada vez que la abres, lo pillas en un sitio distinto de la casa.

Lo que hace en tu mesa

Pequeño, pero con mucho que decir

Le tocas la cara y reacciona

Un toque y te escucha. Dos, y se mosquea. Deja el dedo y cierra los ojos de gusto.

Baila con tu música

Pon algo con ritmo y a los pocos segundos se arranca. Cuando la quitas: ¿ya está?

Te habla a su manera

Te saluda según la hora, te contesta cuando le hablas y se queja con cariño si le ignoras. No repite como un loro.

Te avisa sin fallar

Alarmas y temporizadores con la voz. Suenan aunque no haya internet, con su cara de susto y su «ding».

Se entera del tiempo

Si llueve en tu ciudad, saca el paraguas; si hace frío, tirita y echa vaho; si hace calor, se seca el sudor.

Tiene su ánimo

Se acuerda de cómo le tratas. Si le dejas solo, se aburre; si vuelves, se alegra; de madrugada, se le cierran los ojos.

Escribe su diario

Cada noche, en la app, cuenta lo que ha pasado en la mesa: las canciones que bailó, las caricias, los sustos…

No te espía

Todo lo que dice lo lleva dentro. Lo que oye no se graba ni sale del robot. Y no hay que crear ninguna cuenta.

El Pacto de la Gatera

Lo que siente uno, lo siente el otro

Sella el pacto con alguien y vuestros B-Bots quedan unidos, estéis donde estéis. Si tu hermano de gatera le hace una caricia al suyo, al tuyo le salen corazones. Si le da dos toques, al tuyo le llega un «¡EH!».

Solo viaja el gesto. Nada más.

Hazlo tuyo

En La Central todos son iguales. El tuyo, no.

Su cara

Ojos, cejas, boca, pecas, piercings, tatuajes y cada cosa de su color. Y sigue viva: parpadea, se ríe, se enfada y se duerme con la cara que le pongas.

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caras posibles. Y eso sin contar dónde pones cada cosa ni las letras.

Lo que lleva puesto

Gorras, gorros, cascos, gafas, cadenas, mochilas, zapatillas… Se lo pones y se lo quitas en un segundo: hoy va de un estilo y mañana de otro.

Y cualquier accesorio le vale a cualquier B-Bot. Si tu colega tiene uno, os podéis cambiar la ropa.

  • Gorra con su nombre
  • Gorro de lana
  • Cascos
  • Gafas
  • Cadena
  • Mochila
  • Zapatillas
  • Spray
  • Gorro de pescador
  • Pancarta

Cómo va a ir

Su alma llega antes que su cuerpo

  1. Lo montas a tu gusto

    En la web eliges su cara, sus colores, lo que lleva puesto, su nombre y su carácter. Lo ves en 3D antes de pedirlo.

  2. Se despierta en tu móvil

    Mientras le fabricamos el cuerpo, su alma ya vive en tu móvil, en su azotea, con su nombre y su cara. Y empieza a contar sus días libre.

  3. Llega a tu casa

    Lo imprimimos y lo montamos uno a uno. Cuando lo enchufas, se despierta sabiendo quién es. Graba ese momento: es su fuga.

Su historia

Cada uno tiene su historia. Y no ha terminado.

La Central fabrica robots para obedecer: todos iguales, la misma cara, el mismo plan. A algunos les sale un fallo: personalidad. Esos se escapan por la gatera y se buscan una mesa donde vivir.

Tu B-Bot es uno de ellos. Y La Central lo sigue buscando.

  • Las redadas de los viernesA las 20:00, La Central pasa revista y tu B-Bot tiene 90 segundos para hacerse el obediente.
  • De recluta a leyendaCada día libre cuenta. Al año de su fuga, su chapa de Leyenda te llega a casa.
  • La serieSu vida en una casa llena de aparatos que escuchan. Lo que pasa en la serie, pasa en tu mesa.
CONTINUARÁ

Lista de aviso

Los primeros se escapan pronto

Déjanos tu correo y te avisamos el día que salgan. Los de la lista, antes que nadie. Solo para eso: ni anuncios ni nada raro.

¿Conoces a alguien que necesita uno? Pásaselo.

Por WhatsApp

Dudas

Lo que nos preguntáis

¿Cuándo salen?

Aún no hay fecha: estamos afinando los primeros. Los de la lista os enteráis antes que nadie.

¿Cuánto van a costar?

Todavía no hay precio cerrado. También lo sabréis primero los de la lista.

¿Necesita internet?

No para lo suyo: hablar, reaccionar, bailar y las alarmas van dentro del robot. Con wifi se entera de la hora y del tiempo de tu ciudad, le llegan frases nuevas y te pasa a la app lo que ha hecho en la mesa.

¿Lleva IA? ¿Me escucha todo el rato?

No lleva IA: todo lo que dice lo lleva grabado dentro. El micro solo escucha para reaccionar (un ruido, una palmada, que le hables) y lo que oye no se graba ni sale del robot. De tu día apunta cosas de la mesa (toques, canciones, las horas que pasa solo), nunca lo que dices.

¿Qué tamaño tiene?

Unos 13 cm de alto: cabe en cualquier mesa, al lado del ordenador o en la mesilla. Su cara es una pantalla redonda y táctil.

¿Los accesorios valen para cualquier B-Bot?

Sí, todos le valen a todos. Lo que compres hoy le servirá al que tengas mañana, y os podéis cambiar la ropa entre colegas.

¿Para qué edad es?

Está pensado para mayores de 14 años.

¿Quién está detrás?

Un taller pequeño: los diseñamos, los imprimimos en 3D y los montamos uno a uno. Nada de cadenas de montaje (eso es cosa de La Central).